Fomentamos el envejecimiento activo y la socialización para que nuestros residentes disfruten de una vida plena. Diseñamos actividades y programas adaptados que aportan bienestar, compañía y sentido a su día a día.
Combatir la soledad no deseada y mantener la mente despierta son pilares fundamentales de nuestro modelo de cuidado. En los centros de Valle del Oza creamos una verdadera comunidad. Nuestro equipo de terapeutas y animadores diseña a diario un calendario dinámico adaptado a las capacidades de cada persona, con el objetivo de fomentar su autonomía, mejorar su estado de ánimo y crear nuevos vínculos afectivos.
Realizamos actividades diseñadas para ejercitar la mente, prevenir el deterioro y ralentizar el avance de demencias o Alzheimer. A través de juegos, lectura, musicoterapia y ejercicios de reminiscencia, mantenemos activas las funciones cerebrales en un ambiente relajado y lúdico.
El movimiento es vida. Organizamos sesiones de gerontogimnasia, psicomotricidad fina y gimnasia adaptada. Estas actividades ayudan a preservar la movilidad articular, prevenir caídas y dotar a nuestros mayores de las herramientas necesarias para ser lo más independientes posible en sus tareas diarias.
Un hogar también es compartir momentos y celebrar la vida. En Valle del Oza fomentamos la convivencia a través de actividades como juegos, talleres, música y encuentros diarios. Celebramos cumpleaños, fiestas tradicionales y fechas señaladas como la Navidad, creando un ambiente cercano donde cada residente se siente acompañado, activo y conectado con su entorno.
La vitalidad no es solo cuestión de salud física, sino de tener motivos para sonreír, sentirse útil, compartir historias y seguir aprendiendo cada día en un entorno que se siente como en casa.
Nuestro equipo está formado por profesionales cualificados que trabajan de manera coordinada: terapeuta ocupacional, técnico de animación sociocultural y equipo sociosanitario al completo, incluyendo enfermería, auxiliares y gerocultores.
El grado de dependencia de cada residente es valorado por el médico especialista, lo que permite adaptar la atención a sus necesidades en cada momento. A partir de ahí, acompañamos su día a día fomentando su autonomía, su bienestar emocional y su participación en la vida del centro.
¿Quieres ver cómo es el día a día en nuestros centros? Ven a conocernos y descubre cómo nuestros programas de envejecimiento activo devuelven la sonrisa y la vitalidad a quienes más quieres.